La campeona antioqueña estuvo presente en uno de los eventos más únicos organizado por Red Bull en el mundo, el Mini Drome, en el cual los ciclistas llevan la competencia a al velódromo más pequeño del mundo. En esta ocasión, Mariana sólo fue espectadora, y como los más de 400 aficionados presentes, quedó impresionada con la velocidad que se logra alcanzar en un circuito tan reducido. El ganador de la prueba fue el también antioqueño Carlos Oquendo,
El Red Bull Mini Drome ya se había consagrado como un éxito en otras grandes ciudades del mundo, por lo cual, como se esperaba, el éxito fue rotundo en la "Capital de la montaña". A primera hora los 50 atletas (44 hombres y seis mujeres), que participaron de diferentes ciudades latinas como Santiago de Chile, Guadalajara, Bogotá y Barrancabermeja y Medellín se inscribieron junto a sus 'caballitos de acero' para rodar en el velódromo. Ellos estuvieron conectados con el público mostrando su técnica, concentración y habilidad en la pista, en donde las caídas estuvieron ausentes.
Tras una larga lucha, en la final se enfrentaron el local Oquendo y el mexicano Vicente Chetto, ganador del evento en su país natal. El colombiano confesó tras la prueba que, "La primera sensación fue de mareo porque uno en la segunda o tercera vuelta ya esta cansado y mareado, pero es algo muy bacano y lo importante es que se pudo practicar tranquilamente la disciplina".
Ya entrada la noche y finalmente con un campeón coronado, comenzó la celebración con baños de Red Bull para los integrantes del podio. "Es una competencia única y difícil para los participantes, pero de mucha emoción para los espectadores", añadió Mariana, quien se sintió un poco rara por no estar en algún escalón del podio como suele estar.



